25 de junio de 2008

Somos unos infelices.

Este planeta [la Tierra] tiene, o mejor dicho, tenía el problema siguiente: la mayoría de sus habitantes eran infelices durante casi todo el tiempo. Muchas soluciones se sugirieron para tal problema, pero la mayor parte de ellas se referían principalmente a los movimientos de pequeños trozos de papel verde; cosa extraña, ya que los pequeños trozos de papel verde no eran precisamente quienes se sentían infelices.

De manera que persistió el problema; muchos eran humildes y la mayoría se consideraban miserables, incluso los que poseían relojes de lectura directa.

Cada vez eran más los que pensaban que, en primer lugar, habían cometido un gran error al bajar de los árboles. Y algunos afirmaban que lo de los árboles había sido una equivocación, y que nadie debería haber salido de los mares.

Y entonces, un jueves, casi dos mil años después de que clavaran a un hombre a un madero por decir que, para variar, sería estupendo ser bueno con los demás, una muchacha que se sentaba sola en un pequeño café de Rickmansworth comprendió de pronto lo que había ido mal durante todo el tiempo, y descubrió el medio por el que el mundo podría convertirse en un lugar tranquilo y feliz. Esta vez era cierto, daría resultado y no habría que clavar a nadie a ningún sitio.

Lamentablemente, sin embargo, antes de que pudiera llamar por teléfono para contárselo a alguien, ocurrió una catástrofe terrible y estúpida y la idea se perdió para siempre.

-Introducción del libro "Guía del autoestopista intergaláctico".

3 comentarios:

shinjikari dijo...

Por cierto, quien quiera el libro, que me lo pida que lo tengo en .pdf

Un saludo.

Vampiresa dijo...

Lo quiero! He visto la película y el libro promete!

Saludos nos vemos por Cordobita la llana un día de estos!

shinjikari dijo...

Jajaja, yo la pelicula no la he visto, me la tengo que bajar.

En cuanto te vea por el msn te paso el libro.

Saludos!